¿Qué podemos decir sobre los pasajes de la Biblia tales como Jonás 3:10 y Génesis 6:6: Y arrepientióse del mal que había dicho les había de hacer”; “Arrepintióse Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y pesóle en su corazón”?

En respuesta podemos decir que Dios no cambia pero que amenaza para que cambien los hombres. “La actitud de arrepentimiento en Dios no encierra ningún cambio real en su carácter o en sus propósitos. El siempre odia el pecado y tiene compasión y ama al pecador, lo que es cierto antes y después del arrepentimiento del pecador. El arrepentimiento divino encierra, por consiguiente, el mismo principio obrando en forma diferente según cambien las circunstancias. Si la amenza de castigo logra el mismo propósito como el que propone el castigo mismo no hay inconsistencia en el perdón, porque el castigo no es un fin en sí mismo, sino un medio para conseguir el bien y para hacer que reine la ley de justicia.”

Nosotros decimos que Dios se arrepiente, según nuestro modo de hablar, cuando parece estar descontento con algo, o hace que alguna cosa se realice en forma diferente a lo que esperábamos. La actitud de Dios para con los Ninivitas no cambió, sino que cambiaron ellos; y como ellos habían cambiado de su pecado a la justicia, debió cambiar necesariamente su actitud para con ellos y el modo en que los iba a tratar como pecadores.

El carácter de Dios no había cambiado en relación a esta gente, aunque cambió la forma en que los trató. Podemos decir, por consiguiente, que el carácter de Dios no cambia, pero su modo de tratar al hombre cambia en la medida que éste cambia su actitud de pecado a santidad y desobediencia a obediencia. “La inmutabilidad de Dios no es la de una roca que no tiene sentimientos internos, sino mas bien la de una columna de mercurio que sube o baja según los cambios de la temperatura de la atmósfera que la rodea. Cuadno un hombre que anda en bicicleta contra el viento se da vuelta para andar con el viento, parece que el viento ha cambiado, aunque sigue soplando lo mismo que antes” (Strong).

Dejamos esta reflexión del libro de Crónicas, la cual expresa muy claramente esta explicación del carácter de Dios:

Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” 2 Crónicas 7:14

Fuente: Las Grandes Doctrinas de la Biblia, de William Evans. 

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